
El liberalismo es un modelo hegemónico desde la década de los 80, aunque sea más conocido bajo en nombre de Neoliberalismo. El problema con esta categoría es que los que se hacen llamar “liberales” dicen estar en contra del “Neoliberalismo” entrando en una discusión vacía por el término para tratar de distraer la atención sobre temas económicos y políticos más importantes, ya que las políticas económicas dictadas por el “Neoliberalismo” en el mundo son las mismas profesadas por los liberales en todas sus tribunas.
Por ejemplo, Vargas Llosa manifestó, en la ponencia dictada en San Marcos a comienzos del año pasado, en la presentación del libro “Camino a la libertad”, que tenemos mucho que agradecer al liberalismo por lo logrado hasta ahora en nuestro país y en el mundo. Además menciona que cualquier país que no siga las pautas en medidas económicas y políticas esta “condenada a la pobreza, el atraso y aún la desintegración” y citándolo también más adelante “Esta es la única economía natural, la única que tiene sentido, la única que puede llevar a la prosperidad; porque es la única que refleja la naturaleza misma de la vida.”( Revista Psicología Libre, octubre 2005 No. 1)
Creo que el señor Vargas Llosa está cerrando los ojos a una evidencia que es abrumadora para lo cual quisiera citar a Marshall Berman en su libro “Todo lo sólido se desvanece” al hacer su crítica a la Modernidad: “la fragmentación de las identidades de clase, la crisis de los sistemas de bienestar, la desocupación estructural, el individualismo negativo, el egoísmo, y la incredulidad con respecto a los grandes relatos, son sus elementos constitutivos (refiriéndose a la Modernidad)”. Efectivamente el modelo Neoliberal o Liberal del que habla Vargas Llosa ha generado en nuestro mundo lo que Francys Fukuyama llama “un individualismo extremo”, ha provocado niveles de pobreza inimaginables, 19.7% de la población mundial en estado de extrema pobreza y el 44% en estado de pobreza (PNUD 2005). Además ha elevado el nivel de desempleo, para lo cual basta revisar las conclusiones del Panorama Laboral 2004 de la OIT, y ha producido formas de explotación esclavista como los casos de los agricultores Sudamericanos que son “exportados” a los Estados Unidos, la explotación Infantil en el sector minero en Sudamérica y en el África, los sueldos Africanos, etc.
La lista de problemas sociales y de males que produce la Economía Global Liberal es casi interminable, se van transformado, cruzando y van emergiendo nuevas formas de injusticia, dominación y explotación en la medida que el sistema capitalista se va expandiendo y creciendo. Es en esta época cuando el Liberalismo o Neoliberalismo (como quieran llamarle) se vuelve un sistema hegemónico cuando aparece, como categoría, la “exclusión social”, ya que en realidad ya existía pero es en esta época cuando las contradicciones sociales se hacen más evidentes que el capitalismo desnuda su dinámica excluyente y cuando esta categoría nos permite dar cuenta de una mejor manera de esta realidad.
La dinámica excluyente del capitalismo se basa en la orientación de su política económica que se preocupa por la oferta y por la expansión de mercado de bienes y capitales, la orientación de su política gubernamental se dirige a reducir la importancia de la administración del Estado en aquellas áreas consideradas irrelevantes para la continuidad del desarrollo del sistema, y la influencia sociocultural que ejerce se orienta a cultivar valores como la competencia, el individualismo egoísta y como dice Jurgen Habermas en sus Ensayos Políticos de 1994, promueve los valores tradicionales del patriotismo, de la ética convencional, de la familia, y de la cultura popular.
El liberalismo impuso en el Perú y en Latinoamérica, una economía de mercado tanto interna como externa. Interna a través de la liberalización de precios y de mercados y externa basada en la apertura comercial y financiera. El Liberalismo se orienta entonces hacia la oferta, considera la inversión como el motor de la economía, y dicta una política económica basada en el recorte de gastos y en control inflacionario. Todas estas medidas han traído consigo, para nuestro país y otros países de Latinoamérica, una desindustrialización y pérdida de empleo. La penetración incontrolada de importaciones consume el mercado interno en desmedro de la empresa nacional, de igual manera el control inflacionario reduciendo la tasa de cambio perjudica las exportaciones. El sector manufacturero primario y las exportaciones primarias tradicionales son las que se desarrollan pero dependiendo de los altos y bajos del mercado global ya que el mercado el que fija la demanda y el precio. Otro punto del Modelo Liberal es el de las privatizaciones monopólicas, que nos han llevado a tener una de las telefonías, servicios eléctricos y combustibles más caros de Sudamérica, volviéndonos poco competitivos debido a los elevados costos, todo esto en desmedro del crecimiento de una industria peruana que podría generar mayor y mejor empleo.
Vemos como en cuestiones de política económica el modelo Liberal da lugar a la exclusión ya que es un sistema que no necesita emplear a la mayoría de la población. Jeremy Rifkin escribe el año 1995 su libro “El Fin del Trabajo” como una crítica a esta época donde los avances científicos y tecnológicos lejos de servir al desarrollo de la humanidad lo que hacen es profundizar la polarización social, automatizando los procesos productivos reduciendo costos a favor de los grandes capitalistas, pero siempre unos ganan lo que otros pierden, en este caso pierden los trabajadores. Existen otros autores como Francisco Zapata que explican que el trabajo está lejos de desaparecer pero sí esta tomando formas diferentes. En este caso podríamos considerar la tesis de Zapata como la más cercana a nuestra realidad ya que en ésta época han aparecido formas de explotación esclavistas que nunca abríamos pensado ver, gracias a la política gubernamental dictada por el Modelo Liberal, flexibilizando el empleo y los sueldos, modificando las leyes laborales e incluso desapareciéndolas.
El principio fundamental de la Política Gubernamental Liberal es la no intervención del Estado en la economía de un país, es por eso que se abre el proceso de privatización, además se obliga a los gobiernos a flexibilizar las leyes laborales a favor de la entrada de capitales extranjeros. Con el cuento de hacer más atractivo para las inversiones a un país, se condena a los trabajadores a una vida sin beneficios sociales, sin jubilación, sin estabilidad laboral, sometidos a la represión salarial, explotación, esclavismo, etc.
Otra de las medidas que dicta el Modelo Liberal en cuestiones de Política Gubernamental es la reducción de gastos como una manera de hacer más eficiente al Estado (ineficiente por naturaleza según este modelo, claro que nunca lo explica sino lo grita histericamente a los cuatro vientos). Obviamente en ese sentido se da cabida a la reducción de la inversión en materia de Salud, Educación y Desarrollo Social. Vemos entonces como poco a poco esta medida permite la privatización de estos servicios, también "ineficientes" en manos del Estado, en perjuicio de los beneficiarios de los mismos. De esta manera la Política Gubernamental Liberal también da lugar a la exclusión, ya que se cierra la capacidad de acceso a servicios básicos como Salud y Educación.
El sistema sociocultural del Liberalismo, es un sistema el cual trata de evitar que las políticas económicas y gubernamentales se pongan como tema de discusión de parte de la población. En ese sentido se promueven una serie de valores como los antes mencionados e impulsan actitudes narcisistas y hedonistas, un culto desmedido al cuerpo, insensibilidad ante el dolor ajeno, una naturalización y habituación a la violencia y la pobreza, una despolitización de las masas, se produce un efecto de relatividad cultural y alienación cultural, pero contraria y positivamente esto ultimo ha traído consigo un movimiento de reivindicación y protección de lo local y de la identidad en algunos sectores. A esto hay que sumar que debido a las políticas económicas y gubernamentales se ha dado una diversificación dentro de las clases sociales, tal que ahora es algo difícil homogenizarlas bajo una misma categoría. La aparición de los “excluidos” son parte de esta diversificación. Los excluidos en materia de empleo, salud y educación, no son ajenos a esta sociedad liberal individualista que utiliza los mismos principios económicos en el campo social. Francys Fukuyama hace una descripción de lo que sería una sociedad individualista, descripción muy cercana a la sociedad en la que vivimos en la actualidad:
“el concepto teórico de una sociedad puramente individualista describiría a ésta como a un grupo completo atomizado de individuos que interactúan sólo sobre la base del cálculo racional de intereses egoístas, y no tienen ningún otro lazo o compromiso con otros individuos, salvo los que surgen a partir de esa relación especulativa” (Confianza, las virtudes sociales y las capacidades de generar prosperidad, 1996, citado de Puiggros 2002)
Lamentablemente los excluidos que luchan por tener un empleo, luchan por ser explotados, por trabajar en condiciones inhumanas. Los excluidos que luchan por acceder a un servicio de salud, lo hacen para acceder a un servicio de muy mala calidad y de la misma manera ocurre con la educación. Parte de las políticas de los Estados que se insertan en el Modelo Liberal es “demostrar” su ineficacia administrativa dando paso a la privatización, el problema es que no son “por naturaleza ineficaces”, lo podemos ver en la historia de nuestra universidad por ejemplo, sino que deben seguir el dictado del sistema, creerse sus cuentos y hacer creer a los pueblos sus cuentos para que las medidas liberales puedan ser aplicadas sin reclamos de parte de la sociedad.
Pero no todo lo ocurrido en esta época es malo, a la par de las injusticias y la polarización social, surgen movimientos y sectores de la ciudadanía que empiezan a estructurar lazos solidarios. Colectivos sociales, movimientos políticos progresistas y no tradicionales, movimientos sociales reivindicativos, organizaciones comunales, sindicales y sectores intelectuales, que apuestan por un cambio. El desarrollo de tecnología de comunicaciones nos permite ahora estar más cerca y acceder a mayor conocimiento. Esto permite a estos movimientos y sectores sociales estar en mayor contacto para articular esfuerzos, un ejemplo es el Foro Social Mundial.
En todo caso, no es sólo responsabilidad de estos movimientos emergentes, sino de toda la población civil, de poner en tela de juicio un Modelo Liberal que, contrariamente a lo dicho por Vargas Llosa, ha traído más hambre y miseria al mundo entero. Lamentablemente los mecanismos de alienación del sistema son muchos y muy fuertes, pero es responsabilidad de quienes podemos dar cuenta de este fenómeno, hacer algo al respecto. Debemos sentar una posición y actuar conforme a la misma, en nuestro caso como psicólogos. Debemos empezar a cuestionar el papel del psicólogo en una sociedad y en un mundo cada vez más injusto y empezar a construir una psicología liberadora, un conocimiento liberador que nos permita guiar nuestra actuación y la de otros hacia un horizonte ético y transformar nuestra sociedad.
Bibliografía
Zapata Francisco (2000) “El trabajo en al vieja y en la nueva economía”, en “El Futuro del Trabajo”, el Trabajo del Futuro, CLACSO.
Puiggros Adriana (2002) “Educación y Poder”, en “Paulo Freire y la agenda de la Educación Latinoamericana en el siglo XXI”, CLACSO.
Torres Carlos (2002), “Grandezas y miserias de la educación en Latinoamérica del siglo veinte”, en “Paulo Freire y la agenda de la Educación Latinoamericana en el siglo XXI”, CLACSO.
Jiménez Félix (2001) “El Modelo Neoliberal peruano: límites, consecuencias sociales y perspectivas”, en “El ajuste estructural en América Latina. Costos sociales y alternativas”, CLACSO.
Vargas Llosa (2005) “El liberalismo entre dos milenios”, conferencia dictada en presentación del libro “Rumbo a la Libertad” en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Revista Psicología Libre, año 2005 no. 1.
Carlos Salas (2000) El modelo de acumulación y el empleo en América Latina, en Reproducción productiva, mercado de trabajo y sindicatos en América Latina, CLACSO.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2005) Informe Sobre Desarrollo Humano 2005, New Cork, http://www.undp.org/spanish/